QUE NO HACER CUANDO HAY UNA INFECCION DE VIA RESPIRATORIA

Se acerca el invierno y quizá ya hemos escuchado consejos y cuidados para no enfermarnos de infecciones de vías respiratorias, como en los niños promover la lactancia materna, no fumar o no estar cerca de alguien que fuma, vacunarnos, lavarnos las manos periódicamente, entre otros, pero lo que quizá a lo que no le hemos puesto atención es a que NO hacer cuando nos enfermamos o para no enfermarnos tanto. Les compartiré unas recomendaciones que no debemos de hacer.

  • Querer una sanación inmediata, todos sabemos que es muy molesto que nos duela la garganta, traer mocos, nariz tapada y estar tosiendo, pero hay que recordar que toda enfermedad tiene su tiempo normal de evolución, una infección de vías respiratorias lo normal es que dure 7 días, con, sin y a pesar de un tratamiento. Por lo que aún no existe un medicamento que pueda quitar los síntomas de un día para otro, es muy común que nos digan en la consulta “deme algo para estar al 100% mañana, porque tengo un evento”, o “mejor deme inyecciones para aliviarme más rápido”, existen medicamentos que pueden ayudar a que los síntomas sean menos molestos pero no son mágicos, y en ocasiones solo enmascaran los síntomas por periodos cortos y luego lo que iba a ser una simple gripe luego se puede complicar.
  • No tener los cuidados adecuados, es común ver en películas incluso en caricaturas a alguien con resfriado, y se ve como esta en cama y tomando líquidos, por más simple que parezca es la mejor forma de cuidar este tipo de infecciones, reposo e hidratación, cuantas veces nos hemos enfermado y continuamos realizando nuestras actividades, ya sea de trabajo y diversión, nos desvelamos, no comemos adecuadamente, fumamos o nos exponemos a humo, vamos a fiestas, nos exponemos a cambios bruscos de temperatura
  • Exigir antibiótico, la gran mayoría de las infecciones de vías respiratorias son provocadas por virus, y pueden presentar síntomas muy parecidos a una infección bacteriana, como fiebre, cuerpo cortado, moco y flema verde, y lo que sí es real es que los antibióticos NO matan los virus. Es muy frecuente que en la consulta o incluso familiares se decepcionen porque les dices que no necesitan antibiótico para su resfriado o gripe, y es muy difícil hacerlos entender la inutilidad del uso de un antibiótico. Y en ocasiones acuden con otros médicos que si se los dan, aunque no lo necesite, ya que es más fácil hacer una receta que tratar de educar a un paciente.
  • Falta de apego a las indicaciones médicas. Sobre todo, cuando se prescribe un antibiótico, es común no finalizar el tratamiento, y suspenderlo a los pocos días al sentir mejoría, es el peor error que podemos cometer. Se requiere un tiempo mínimo para poder acabar con las bacterias, en las primeras dosis se produce solo un pequeño ataque pero no quiere decir que ya hayan desaparecido, si no completamos el tratamiento el tiempo establecido, las bacterias vuelven a resurgir y en ocasiones más fuertes y con resistencia al medicamento que antes habíamos dado. Lo mismo pasa con esquemas cortos de antibióticos. Otro error común es saltarse las dosis de los medicamentos o tomar la dosis no adecuada para la edad y peso.
  • Automedicarse, es frecuente tomarnos el medicamento que sobro cuando se lo dieron a algún familiar, “si a él le sirvió porque a mí no, si tengo lo mismo”, pues no, cada infección es diferente, cada organismo es diferente, y recordemos que los medicamentos tienen efectos adversos y contraindicaciones, por lo que no siempre se puede aplicar la misma receta al mismo paciente. Aplica también para algunos remedios caseros o medicina “natural”, que en ocasiones son de mucha ayuda como los tés, la miel, los jugos de frutas, lavados nasales, vaporizaciones, hay algunos que pueden provocar más daño que beneficio.
  • No informarse, en este mundo digital es muy fácil encontrar páginas que te recomiendan remedios milagrosos, no hay que creer todo lo que leemos sobre todo si carece de respaldo científico.
  • No saber los signos de alarma, fiebre persistente mayor a 38ºC, persistencia de los síntomas por más de 10 días, dificultad para respirar, respiración acelerada, silbido en el pecho, hundimiento de la piel en los espacios entre las costillas, rechazo de alimento.